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Los sí y los no para curar tu tatuaje

Te hacés un nuevo tatuaje y te surge siempre la misma duda: ¿cómo curarlo? Tu tatuador seguramente te va a dar instrucciones, pero si te las olvidaste o no te quedaron muy claras, te acercamos algunos tips para cuidar tu tattoo y que se vea muy bien. Desde ya, no hay una única manera ni recetas sagradas.

Los sí y los no para curar tu tatuaje

Te hacés un nuevo tatuaje y te surge siempre la misma duda: ¿cómo curarlo? Tu tatuador seguramente te va a dar instrucciones, pero si te las olvidaste o no te quedaron muy claras, te acercamos algunos tips para cuidar tu tattoo y que se vea muy bien. Desde ya, no hay una única manera ni recetas sagradas.

En principio, tenemos que pensar en el tatuaje como una herida o quemadura y tratarlo como tal. Por lo general, el proceso de curación dura entre una semana o dos; aunque depende de qué tipo de tatuaje te hayas hecho, qué tamaño tenga y en qué lugar esté ubicado.

Podemos decir que hay dos “escuelas” en lo que respecta a la curación de los tattoos. Una más moderna, que propone el uso de papel film en el momento posterior a la realización del tatuaje, y otra más tradicional, con mayor exposición al aire libre.

En el primer caso, la película autoadhesiva te protege de la fricción y de la contaminación de la herida en los primeros dos o tres días posteriores a que te hayas tatuado. Se sugiere que se mantenga el film durante ese tiempo y luego despegarlo con cuidado. Lavá el tatuaje con agua tibia y jabón neutro (que no tenga perfume). Después, secalo con una servilleta de manera suave y  sin frotar.

Una vez que lo hayas hecho, aplicá un poco de crema. Tiene que ser específica para el curado de tatuajes, con acción regeneradora de tejidos. Evitá la exposición solar directa para que la tinta pueda tomar bien en tu piel.

En el caso de la curación tradicional, el film se retira a las tres horas siguientes de haberte realizado el tatuaje. En ese momento, lavás la zona con agua templada y jabón neutro, secás con una servilleta y aplicás una capa muy delgada de crema. Después, dejás el tatuaje expuesto al aire libre. Los primeros dos o tres días, podés cubrir el tatuaje con papel film para dormir, sin aplicar crema previamente.

En ambas curaciones, repetí estos procedimientos tres o cuatro veces al día por lo menos durante dos semanas. Si el tattoo es grande, es probable que tarde un poquito más.

Y así como te decimos lo que podés hacer para curar tu tatuaje, te contamos lo que no tenés que hacer durante el proceso de curación.

 

Los NO de la curación

-       No hacer deportes de contacto durante los primeros días.

-       No rascarse o frotarse el tattoo con la toalla. No importa cuánto pique, ¡no lo rasques!

-       Evitar el contacto con animales en la zona tatuada.

-       Evitar el contacto con agua sucia o con detergente.

-       No usar esponja para lavar el tatuaje. Con las manos limpias basta.

-       No te pases con la crema, aplicá una capa delgada.

Estos SÍ y NO te van a ayudar mucho en el proceso de curación de tu tatuaje, pero también es importante que le consultes a tu tatuador amigo qué otras sugerencias tiene para que los resultados sean los que vos buscás. No todos tenemos la misma piel o capacidad de curación, así que lo mejor es pensar en una estrategia personalizada para sanar de la mejor manera y que tu tatuaje se vea increíble.